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viernes, 24 de mayo de 2013

Coll D´Isarbe y Coll de Larrau

Sábado 11 de mayo de 2013


Aprovechando el enclave en el que nos situamos uno de nuestros claros objetivos es el impresionante portarraco de Larrau.

En mente llevamos ascender coll de Icharbe, coll de Larrau, y al descender Larrau encuentro con las familias, Picnic, chocolate caliente y excursión con l@s peques.

 Al bollo. Con el frescor mañanero,  equipados con perneras y manguitos y corta vientos en el bolsillo posterior, emprendemos nuestra particular aventura por el espectacular Piriné francés, llevaba tiempo el amigo Chesu hablándome de la Larrau-Larrau, probablemente una de las ciclo turistas más duras del norte de la península, hablamos de 150 Kmtrs y 3750 mtrs de acumulado, parece una broma…

 Como antes de hacer una prueba tenemos la sana costumbre de visitar el recorrido por tramos y analizar el grueso del recorrido, nos declinamos por la opción Issarbe-Larrau. Puesto que algún día haremos la Larrau-Larrau.

 Nuestra particular ronda constó de 73 Km y 2697 mtrs acumulados, para nada despreciables.
 En realidad se puede contar que el comienzo a puerto (coll de Issarbe) pone su contador a cero en Lennes en Baretous, donde los seis primeros kilómetros ayudan a calentar las piernas si salimos de la citada población, pues cuentan con desniveles del 1,5 al 3.5% ascendiendo suavemente encajonados en un verde barranco.

 Casi sin darse cuenta las pulsaciones empiezan a subir de escala, a la altura del barrio de Barlanés, donde nos encontramos el séptimo kilómetro ya al 5%, y empieza las fiesta, carretera retorcida, bosque tupido, y rampas que rondan del 8% al 10.5%, para así completar sus 18,2 kilómetros y sus 1065 mtrs de acumulado, y terminar de culminar en la estación de esquí  D´Issarbe.

A continuación unos 23 Km de rápido descenso a la par que frio, dejando atrás el desvío de subida de una de las siete vertientes de la Pierre de Saint Martin. El descenso lo efectuamos junto a Luisito Arilla y compañía, que subían por la vertiente de la Pierre desde Isaba, y nos dejarían en el alto de Larrau para descender por la vertiente navarra.

 Con un ruido en su rueda trasera como una cosechadora, el amigo Luis nos amenizo la bajada, la cual, debido al propia sinfonía de sus roldanas del desviador y el frio, deseábamos que terminase, cosa de lo que uno rápido se arrepiente. 

Un día hablaremos de los sentimientos encontrados de un ciclo turista medio, que nunca se encuentra realmente cómodo, ni subiendo, debido al coeficiente del puerto siempre lo más emblemático posible, ni bajando, debido al tráfico rodado, el estado del firme, el frio… Ni rodando a alta velocidad, la tensión de ir a rueda, la responsabilidad de marcar el ritmo… Intentar aprovechar al máximo el tiempo empleado en pedalear…  En definitiva parece duro, estresante, sacrificado, comprometido, y a la vez todo lo contrario relaja, rompe ataduras con la monotonía, da sensación de libertad. En definitiva, creo que cualquier actividad al “aire libre” proporciona las sensaciones que nuestro cerebro reclama…

Dejando la D113 giramos ala izquierda para coger la D26, cruzamos el puente del rio Le Saison y ascendemos suavemente al contrario de las aguas del Gave larrau afluente del anterior.
 Podemos tomar como punto de partida a la ascensión el puente de Logibar. Donde hasta la población de Larrau encontraremos rampas del  10%, 12% y 15% en la misma población esta última, ahora bien llega el cruce con otro coloso de la misma calaña que Larrau, coll de Bagargi, pero esta para otro día, lo dicho sin dejar la D26 y aunque de la sensación de girar a la izquierda, no la dejamos. Empieza el festival, todo ha sido un preludio, ¿Cuando llegaremos a final de puerto? Eso no importa, antes deberemos dejar atrás ocho maravillosos y tortuoso kilómetros con una media muy por encima del 10%, ¡OJO¡ todo esto para llegar al ventoso Coll D´Erroymendi descansar 2,5 Km y terminar con dos km casi al 11%. Pero no piensas, solo subes, modulas la respiración, intentas redondear la pedalada, que no te de una tozada las vacas que sube el pastor montado en su C15, al cual sonríes como si todo estuviera bajo control…

 Es impresionante, un puerto espectacular, estoy casi seguro que lo trazo un amante del ciclismo en ruta. Todo el puerto es una rampa en sí, lo que pasa que cuando giras se endurece un poco más, probablemente lo mas tortuoso se presenta cuando termina el bosque y nos acercamos al coll D´Erroymendy, son apenas dos kilómetros, pero muy duros, parece que nunca llegas una rampa recta de 600 mtrs interminable, un pequeño descanso con tres kilómetros de rompe piernas al 2% de “media” y los dos últimos kilómetros con casi el 11 % de media y sus rampitas puntuales del 12%, 13% y 14% para terminar.


 Nos recomponemos, nos despedimos de los compis que bajan por Isaba, y deshacemos lo subido hasta Larrau pueblo, donde nuestras queridísimas familias nos esperan con ropa seca, viandas y vítores.  Y después de un cafecito y un chocolat tres chode, nos dispusimos con los peques a visitar las Gargantas de Holtzarte y su puente colgante, donde después de merendar y tomar una cervecita, nos dimos la vuelta y junto al calor de la chimenea de nuestra morada, paramos cuenta de una barbacoa en inmejorable compañía y por fin dimos el día por terminado…

 Icharbe-Laarrau













martes, 3 de abril de 2012

Media Bardenas

Domingo 1 de Abril de 2012


Casi sin darnos cuenta, la semana pasada estábamos casando a un amig@ y  pudimos hacer la Media Tontadica Extreme con nuestras "cabras" por el Turbón, con nieve hasta las rodillas, con los pies empapados…
Una semana pasa pronto, y mas con el ritmo de vida frenético que nos marca esta sociedad que nos rodea.  
Cuando te quieres dar cuenta finde, para el domingo Arguedas, y su Media Extreme en las Bardenas Reales, nada de nieve, pero muchos denominadores en común…

Todo comienza el sábado por la tarde Chesu me recoge sobre las siete de la tarde, ya me estoy arrepintiendo, llevo un trancazo del quince, pero no me puedo echar atrás, tengo que reconocer que no estaba para fiestas, pero el apoyo de la buena compañía lo hace todo más llevadero, me refiero a las birras que nos tomamos nada mas aparcar junto a otras furgonetas y auto caravanas en la campa enfrente del polideportivo “Miguel Induráin”, todo encaja como un puzle sideral.




Después de cenar un suculento plato de pasta, espagueti con gambas, ajillos confite avec cayena’s, en total cuatro, de las que paramos buena cuenta y cuajada con miel de postre y la charradica pertinente terminamos de montar la cama en la furgo y a dormir, eso el que pueda, yo creo que vi pasar todas las horas del reloj.

AMBAR, ESTAMOS BUSCADO PATROCINIO



Sobre las siete treinta lo primero que hacemos es mirar de inscribirnos en el pabellón, bueno yo hago otra cosa antes, es costumbre todas las mañanas.

DNI, veinte euretes y a desayunar.
Nos cambiamos, vamos otra vez al baño, un poco de calentamiento y con el pelotón, ya estamos en dos minutos arrancamos, haber como responde el cuerpo.

Minutos antes de la salida, un poco de fresquete que se paso rápido.

Para mi es la primera media Bardenas, para Jesús la cuarta, pero es posible que se pueda repetir o intentar un reto mayor… Tiene muchos puntos a favor, está cerca de casa, el recorrido es exigente pero ameno, a pesar de que estas en un “desierto”, la verdad es que es un contraste de monte bajo con flora característica y zonas de labranza con coberturas y pívots, salpicado de huertos solares y el paisaje que ofrece el parque un sitio que tendremos que explorar en un futuro. Os dejo un link, para el que no conozca la zona www.bardenasreales.es/

Después de una breve y tosca descripción del paisaje podemos describir la etapa como “rompe piernas”, la organización decidió hacer subir a los participantes, no una, ni dos, sino tres veces la sierra, y eso no es todo….

Salimos de Arguedas, embotellamiento a la salida, lo normal, asfalto hasta cruzar el pueblo y en el km 4 empezamos a subir, buenas sensaciones a pesar de llevar el pecho abierto, el primer desnivel de unos 160 metros. Complicado el ascenso por la cantidad de participantes, entorno a los 640, teniendo en cuenta que en cuatro kilómetros no se disuelve el pelotón de la gente de este mundo, no de los que nos sacaron 4 minutos en cuatro kilómetros como se ve en algún video que circula por la red.

Trás descender al punto casi de donde empezamos a ascender, en el 11,5 volvemos a subir hasta el 14 y poco, la cosa no va mal, no son subidas demasiado largas y el terreno es lo que esperábamos.

Del 17 al 30 la cosa se tranquiliza, pequeños repechos, zonas llanas y rodadoras, grupos trabajando en equipo, subimos un poco por la cara opuesta de la sierra, giramos bruscamente y emprendemos camino a la subida del yugo, sorpresa cuando divisas la pista y un señor de chaleco “avería” nos dice que por el sendero que se intuye monte a través, bien, ya está en el 41 avituallamiento, llegamos justo cuando sale el pelotón puntero, lo explico. La organización decide en el km 41 agrupar a los corredores que lleguen durante diez o quince minutos y relanzar la marcha. Por lo que deducimos que no vamos tan mal, había mutxo patxi, comemos y bebemos y salimos , giro, otro giro, mas giro, ostia paralelo a un pinar una cuesta complicada, yo no vi a nadie subirla montado, seguro que alguno la subió a toda castaña, pero nos costó subirla incluso a pie.


Prácticamente la jornada tocaba a su fin, pero quedaba una piedra en el camino, más bien un cuerno, lo que los foráneos conocen por lo que he leído en foros como el “Mortirolo” de por allí, aproximadamente dos kilómetros de monte Calvario, en los que Chobe pareció resurgir y el menda no dio el DO de pecho, me deje un pulmón abajo.

Como siempre dar gracias por no caerse en las bajadas, corrían rumores de un par de lesionados, y entramos en meta compartiendo la llegada.

Se supone que las donas y los chic estarían vitoreando y aplaudiendo en la llegada a los cansados y polvorientos sufridores de la exhausta jornada, pero llegaron a tiempo para el bocata de txistorra, tortilla y panceta, no para darnos la merecida recompensa emocional.

Fuera bromas una jornada estupenda y gracias a nuestras familias, Silvia. Olga, Bruno,Matias,Olgui e Isabel, gracias a ellos disfrutamos de un modo de vida, que nos permiten llevar acabo aventuras como las que describimos en el blog.

Y después de recuperar líquidos y fuerzas, rumbo al Bocal, a conocer el nacimiento del Canal imperial de Aragón, paseo con los nuestros y merienda tumbados entre dos orillas, canal y Ebro, coño, de aquí se puede sacar una JOTA. Je, je, je.

Un saludo, hasta la próxima.